Vito, un camionero colla, y Brillo, un pequeño lustrabotas camba, por un azar del destino comparten un largo viaje desde el oriente hasta el occidente de Bolivia en un viejo camión apodado “Mi Socio”. Durante el viaje, la inicial antipatía y rivalidad entre los personajes se transforma paulatinamente en una sólida relación de amistad, solidaridad y afecto, haciendo realidad el viejo anhelo de la integración entre las diversas regiones, costumbres y culturas del país. El viaje sirve además de pretexto para una mirada cálida y llena de humor sobre las diferentes realidades de un país complejo y sumamente heterogéneo en términos sociales, geográficos y culturales.