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Beatriz gonzález ¿por qué llora si ya reí?
Largometraje documental, 2011
Dir. Diego García-Moreno
Desnuda, de pie, una mujer sexagenaria llora. Los contornos de su piel son de un color azul verdoso, fosforescente, sobre un paisaje oscuro, vacío. Sus manos tapan su cara, sus ojos. ¿Por qué llora? Esa mujer no es ella, es su “autorretrato llorando No.2” y fue pintado en el 2004. Ella se llama Beatriz González, nació en 1938 y. desde hace medio siglo ocupa una primera plana en la historia del arte Colombiano. Su función ha sido mirar, reflexionar, crear, pintar, opinar, criticar, curar y enseñar. El documental que utiliza como soporte estructural el seguimiento de una intervención que realiza la artista en el cementerio central, cuenta cómo un largo proceso creativo, insertado con humor e ironía en la historia reciente de Colombia, llevó a la artista, que se autodenominaba “una pintora de la provincia”, o “pintora de la corte”, no sólo a desnudarse y llorar, sino también a imprimir su mascarilla mortuoria. A través de ese viaje en forma de monólogo que ata escenas de la crónica roja, reinterpretaciones provincianas del arte europeo, las situaciones mundanas de las casas presidenciales, o las terribles decisiones del poder desde la toma del Palacio de Justicia, pasando por la Constituyente, hasta un presente tallado con masacres y desesperanza, el documental esboza el retrato de una mujer que con inteligencia y aguda ironía, lejos del paisajismo, hurgando en las fotografías de actualidad impresas en los medios y la aguda ambivalencia de la palabra, ha obligado a las imágenes a confesar la dolorosa realidad del tiempo que nos ha tocado vivir.
De luna a luna
Película documental, 2011
Dir. Diana Kuellar
En lo alto de las montañas de los Andes, en Colombia, cuando aun faltan dos horas para que salga el sol, Mamá Jacinta prende el fogón. Los niños, no obstante están en vacaciones, pronto se levantan para desayunar y ayudar en el campo. Al mismo tiempo, en el Valle del río Cauca, Marta, madre de 8 niños, prepara la comida que llevará a su trabajo en los cultivos de caña de azúcar. El bus la recoge antes de las 6 de la mañana. Este documental muestra cómo es un día en la vida de dos mujeres colombianas, de 4 de la mañana a 10 de la noche, de luna a luna. Mamá Jacinta, parte del resguardo indígena Misak, una comunidad tradicionalmente patriarcal y que se ha destacado en los últimos cuarenta años en Colombia por sus luchas y movilizaciones por la recuperación de sus tierras y sus derechos, logrando que uno de sus gobernadores fuera representante en la reforma constitucional del país y senador que hizo visible a los Misaks en el país y el mundo. Las mujeres han sido apoyo fundamental y gracias al trabajo de Mama Jacinta y otras líderes, se ha logrado que las mujeres tengan voz y voto en las decisiones de su pueblo. Mama Jacinta fue la primera alcaldesa y secretaría general del cabildo. Su vida gira en torno al campo. Por otro lado, Marta pertenece a uno de los gremios laborales más maltratados de Colombia, los cortadores de caña. Durante décadas los ingenios han explotados, aprovechando que son campesinos, en su mayoría afros, sin organización. Hace unos años, con el respaldo de los sindicatos, lograron estructurarse y obtener mejoras laborales. Las mujeres, a pesar de que pasan horas cortando caña (semilla de caña) no son consideradas corteras, por lo que no gozan de estos beneficios y tienen salarios inferiores y mayor inestabilidad. Nuestras personajes hacen parte del gran porcentaje de mujeres cabeza de familia que hay en Colombia. En este país, la mujer del campo es quien más carga de trabajo asume y la más invisible ante el Estado y los organismos.  A ellas se les exigen deberes como mujer, madre y miembro de una comunidad, sin embargo no se les reconoce  su contribución a la subsistencia familiar, la seguridad alimentaria y el desarrollo económico del país. No existen estadísticamente.
En coma
Largometraje ficción, 2011
Dir. Juan David Restrepo y 1 más
Omar, líder de un grupo de sicarios de la ciudad de Medellín, conoce algo más fuerte y peligroso que una bala… descubre el amor. El amor representado en la sensual ternura que Ilana, su novia. Aferrado a éste sentimiento, decide renunciar a sus amistades, su combo y su barrio, con el objetivo de enterrar sus fantasmas y comenzar una vida al lado de ella. Compra un apartamento y decide salir a buscar trabajo, pero las cosas no son tan fáciles y el dinero no llega. Siente que necesita jugársela por última vez y decide hacer su último robo, pero todo sale mal y un importante político resulta muerto. La policía lo captura y es llevado a la cárcel. Tiene un mes para salir. Antes que el proceso judicial inicie debe conseguir el suficiente dinero para sobornar a un juez. Cheo, su cómplice, ha desaparecido con el botín del robo y, como último recurso Ilana decide prostituirse. Omar cuenta los días en la cárcel, sabe que en cada momento está más lejos de tener una vida y una familia al lado de su novia. Ilana se deja llevar por Angie, una hermosa prostituta de clase alta que la lleva por un camino sin retorno. Omar sale del encierro, Ilana nunca volvió a visitarlo y él cree que lo va a dejar. Pero sólo necesita unas horas para descubrir que fue ella quien consiguió el dinero y que arriesgando su vida por él se encuentra en un hospital, en coma. El mundo se viene abajo, Omar quiere encontrar el culpable y en su búsqueda sólo descubre que el amor puro es el detonante de los destinos fatales.
Enlazando querencias
Largometraje ficción, 2011
Dir. Talía Osorio Cardona
Hombres a caballo como Ferney, Jorge y Marrero salen durante 40 días para recoger, marcar y vender, miles de reses. Sin embargo cada vez hay menos ganado y menos gente dedicada a esta labor, allí donde todo era plano y suelto se construyeron cercas, carreteras, la tierra cambió de dueño, de uso y su riqueza es ahora entendida de otra manera. En el fundo de Campero y Pimpo (antiguos trabajadores de llano) otro grupo de hombres venidos de varias partes buscan el tan preciado oro negro. La llegada del petróleo, así como el boom de los monocultivos de la palma y el cambio al mundo urbano, han traído a la región nuevos empleos, mejores condiciones de vida pero a su vez transformaciones donde es preciso remplazar el sombrero por el casco, el caballo por la moto, la caballeriza por las carpas y la sabana por el pueblo. Poco a poco se ha ido alterando la relación que se tejió hace más de 400 años y que dio origen a una sociedad donde hombre, caballo, ganado y sabana se volvieron uno solo. El registro de un paisaje que nos recuerda el mundo de las películas del Oeste, por donde pasean con su valor 40 hombres con rodeos de miles de reses es un espectáculo al que no se puede dejar de asistir. Pues confirma, que en pleno siglo XXI aún hay maneras de asumir la vida que desafían la capacidad de asombro con la que cuenta Occidente. La situación que hoy en día viven los llaneros responde a lo que significa la inminente transformación de nuestras raíces.
Todos tus muertos
Largometraje ficción, 2011
Dir. Carlos Moreno
Aunque es domingo, día de elecciones, Salvador decide levantarse muy temprano y comienza a trabajar en su parcela como un día cualquiera. Es un campesino humilde y tranquilo, un hombre introspectivo que hace poco caso de la algarabía y el alboroto que se ha armado en el pueblo alrededor de la reñida elección del próximo alcalde. Pero su rutina cambia sorpresivamente. Durante la madrugada alguien ha entrado en su maizal y ha arrojado varios cadáveres que se amontonan macabramente en medio de sus cultivos. Salvador, lleno de preocupación y rabia, va hacia el pueblo a denunciar la masacre, pero el alcalde y el comandante de la policía deciden no avisarle a nadie ni encender alarmas para no perturbar los comicios. Una vez que llegan a la parcela del campesino y enfrentan la grotesca situación se dan cuenta que están al borde de un escándalo de orden público y, en ese preciso día, de un estrépito político. Los tres hombres tienen por delante calurosas y tensas horas para decidir qué hacer con la montaña de muertos. Mientras tanto, los mosquitos, el teléfono celular, un rumor periodístico, la ira de un hacendado y una misión humanitaria zumbarán con agobio en sus oídos.